Quejarse Es Terrible Para Ti, Según La Ciencia

Dejarse empapar en negatividad tiene consecuencias terribles para la salud mental y física.

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¿Por qué se queja la gente? No para torturar a otros con su negatividad, seguro. Cuando la mayoría de nosotros se permite el lujo de la queja, la idea es “desahogarse.” Al sacar nuestras emociones, razonamos, nos sentimos mejor.

Pero la ciencia indica que hay algunos defectos serios en ese razonamiento. Uno, no solo el expresar negatividad nos hace no sentirnos mejor, también es contagioso, haciendo que los que escuchan se sientan peor. “La gente no se tira uno en elevadores a menos de que tengan que hacerlo. El desahogar el enojo es… similar a un pedo emocional en un área cerrada. Suena como una buena idea, pero es completamente incorrecto,” explica memorablemente el psicólogo Jeffrey Lohr, que ha estudiado el desahogo.

Ok, entonces quejarse es malo para tu ánimo y los ánimos de tus amigos y colegas, pero eso no es todo lo que está mal con la negatividad frecuente. Al parecer, también es malo para tu cerebro y tu salud. Sí, en serio.

En Psych Pedia, Steven Parton, un autor y estudiante de la naturaleza humana, explica cómo quejarse no solo altera tu cerebro de mala manera pero también tiene repercusiones seriamente negativas para tu salud mental. De hecho, dice que el quejarse puede matarte literalmente. Aquí hay tres de las formas de las que él afirma que quejarse daña tu salud:

1. “Sinapsis que se encienden juntas se conectan entre sí.”

Esta es una de las primeras lecciones que los estudiantes de neurociencia aprenden. “A través de tu cerebro hay una colección de sinapsis separadas por espacio vacío llamado la hendidura sináptica. Cuando piensas algo, una sinapsis dispara un químico a través de la hendidura a otra sinapsis, así construyendo un puente donde una señal eléctrica puede cruzar, llevando consigo su carga y la información relevante que estás pensando,” explica Parton.

“Aquí está el problema,” continúa. “Cada vez que esta carga eléctrica es desencadenada, las sinapsis crecen más cerca juntas para disminuir la distancia que tiene que recorrer la carga eléctrica…. El cerebro está renovando sus circuitos, cambiándose físicamente a sí mismo, para hacer más fácil y más probable que se desencadene ese pensamiento.”

Abreviemos eso–pensar en algo te hace más fácil tener ese pensamiento de nuevo. Esas no son buenas noticias para los perpetuamente sombríos, (aunque felizmente, parece que la gratitud, trabaja de manera opuesta, construyendo músculos positivos). Se pone peor, también. No solo los pensamientos negativos repetidos hacen más fácil pensar más pensamientos negativos, también hacen más probable que los pensamientos negativos te vengan a la mente mientras vas caminando por la calle. (Otra forma de decirlo es que si eres constantemente negativo tu personalidad empieza a tornarse negativa).

Parton explica cómo estas sinapsis más cercanas dan lugar a una perspectiva más pesimista: “A través de la repetición del pensamiento, has acercado al par de sinapsis que representan tus inclinaciones negativas, y cuando llega el momento de que tienes que pensar en algo… el pensamiento que gana es el que menos distancia tiene que viajar, el que cree un puente más rápido entre sinapsis.” La melancolía pronto le gana a lo positivo.

2. Eres con quien te juntas.

No solo salir con tus pensamientos negativos renuevan a tu cerebro con los circuitos para lo negativo, salir con gente negativa tiene el mismo efecto. ¿Por qué?

“Cuando vemos a alguien viviendo una emoción (ya sea enojo, tristeza, felicidad, etc), nuestro cerebro ‘prueba’ esa misma emoción para imaginarse lo que la otra persona está experimentando. Y hace esto intentando encender las mismas sinapsis en tu propio cerebro para que puedas intentar congeniar con la emoción que estás observando. Esto es básicamente empatía. Así se tiene la mentalidad de grupo…. Es nuestra dicha compartida en festivales de música,” escribe Parton. “Pero también es tu noche en el bar con tus amigos que aman aman aman y adoran quejarse.”

La lección para llevarse es, si quieres fortalecer tu capacidad para lo positivo y debilitar tus reflejos de melancolía, “rodéate de gente feliz que renuevan el cableado de tu cerebro hacia el amor.”

3. El estrés es terrible para tu cuerpo, también.

Todo parece indicar que es mejor alejarse de lo negativo para proteger tu salud mental, pero Parton insiste que dejar el hábito de quejarse es esencial para tu salud física también. “Cuando tu cerebro enciende las sinapsis del enojo, estás debilitando tu sistema inmune; incrementas tu presión sanguínea, incrementando tu riesgo de enfermedades del corazón, obesidad y diabetes, y una abundancia de otros padecimientos,” dice él.

El culpable es la hormona del estrés cortisol. Cuando eres negativo, la liberas, y niveles elevados de la sustancia, “interfieren con el aprendizaje y la memoria, función inmune menor y densidad de huesos, aumenta el peso, presión sanguínea, colesterol, enfermedad del corazón…. La lista sigue y sigue,” dice Parton.

Traducido por Nuestra Generacion


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