8 Tips Para Ahorrar Dinero De La Época De La Gran Depresión

nuestra generacion

Cuando la mayoría de la gente piensa sobre la cima de la vida frugal, la era de la depresión americana es muchas veces la más recordada. Era una época en la que la mayoría de la gente no desperdiciaba nada, usaba su creatividad e ingenio para solucionar problemas y se las arreglaban para salir adelante, aún cuando los tiempos eran extremadamente difíciles y los presupuestos simplemente no existían porque no había nada para gastar.

Cuando pienso en la era de la depresión, se me acuerda cuanto gastamos hoy en día y cómo ellos lograban usar todo sin quejarse. Así eran las circunstancias y todos contribuían en el hogar. Si quieres usar algunos consejos buenos, y de antaño para ahorrar que usaban en la era de la depresión para ahorrarle a tu hogar algo de dinero, aquí están 8 tips para ahorrar olvidados de la era de la depresión para empezar a utilizar ahora.

Aprende el arte del regateo. La gente en la era de la depresión no se conformaba con el precio establecido de algo. Sabían como hacer trueques, regatear y hacer tratos.

No compraban por diversión. Esta no era una opción en realidad para la mayoría de la gente durante la era de la depresión, pero es impresionante la cantidad de dinero que desperdiciamos cuando compramos porque estamos aburridos. Haz un hábito no haciéndolo.

Compra usado. Muchas familias compraban cosas que sus vecinos ya no necesitaban para ahorrarse dinero. Esta debe ser una de tus prioridades si buscas ahorrar dinero especialmente cuando se trata de cosas como ropa para niños, artículos de temporada o hasta cosas básicas para el hogar. Revisa tus tiendas de segunda mano primero.

Compra local. Te sorprenderás de qué tan baratas son las cosas cuando compras de tiendas locales. Mucha gente compra en tiendas grandes porque hemos sido entrenados como consumidores para pensar que son más baratas. La verdad es, muchas veces no son más baratas y puedes obtener buenas ofertas en mercados locales.

Sé consciente de cuánto usas de los productos del hogar. La mayoría de nosotros usamos demasiado jabón para lavar platos, champú y loción así como muchos otros productos. Reduce la cantidad que utilizas y estarás sorprendido de que es suficiente. Esto te salvará de tener que reabastecer los suministros de limpieza tan seguido.

Haz que dure tu carne o sáltala en las comidas. Muchas veces, las familias no tenían el dinero para comer carne en muchos almuerzos durante la gran depresión. Hacían que dure lo más que se podía con frijoles y lentejas.

No compres cosas desechables. Estas simplemente no existían en ese tiempo. Ahora, a la mayoría de la gente podría desagradarle el renunciar al papel higiénico, pero ¿puedes intercambiar toallas de papel por trapos y bolsas de sándwich por contendores reutilizables, verdad?

Prueba algo de medicina holística. En la época de nuestros abuelos, era caro ver a un doctor tal y como lo es ahora, y no era poco conocido el intentar brebajes extraños para curar diversas enfermedades. ¡No utilices ninguno de los métodos refutados en los tiempos pasados! De cualquier manera puede ser inteligente probar cosas como aceites esenciales para enfermedades menores antes de tomar esa medicina o ir al consultorio de tu doctor por cosas menores como una congestión por un refriado.

Traducido por Nuestra Generacion


¿Te gustó la publicación? Da click en me gusta para recibir más como esta en tu muro de Facebook: